Principio:
Comencé el curso con muchas expectativas y ansiedad por ver cómo me
iba a desenvolver con todo esto que es muy nuevo para mí… Creí en un primer
momento que era mucho para leer, para hacer, para comentar. Pero después
entendí que de eso se tratan las nuevas tecnologías, y como menciona Barbera en
su texto, utilice la flexibilidad horaria y espacial a mi favor.
Desarrollo:
Una vez más cómoda, me pregunte ¿por qué no agotar todas las
instancias de aprendizaje propuestas por el curso?
Para ello en primer lugar releí la bibliografía y me puse a
repensar en mis prácticas evaluativas. Cuanto se aprende cuando nos detenemos a pensar en una tarea que en
principio parece rutinaria y común de cualquier docente, pero…. después de
pensar y autoevaluarnos surgen las dudas y ganas de seguir aprendiendo. En este
punto entraron en juego los comentarios de los compañeros de curso y el aprendizaje
colaborativo y público como menciona Lipsman, por demás enriquecedor.
Hablando de nueva tecnologías puse manos a la obra en el blog, subí
comentarios, modifiqué y probé varias aplicaciones que no conocía. Más aún
aprendí con el formulario, nunca había confeccionado uno, después de muchas
idas y venidas resulto, y descubrí una buena oportunidad de introducción de las
nuevas tecnologías en el aula, ya sea para evaluaciones diagnosticas como para
la valoración continua de la tarea del alumno durante el cuatrimestre. Acá
apareció el interés de mejorar las evaluaciones, punto álgido de nuestra labor.
Si tenemos la capacidad de ver que existen muchas formas de actualización
podremos trabajar en ofrecer nuevas prácticas evaluativas que sean productivas
para el alumno y lo estimulen a pensar y comprender, fomentando una gama de
actividades que no se pierdan en un entorno bonito y amigable.
Si los alumnos entienden que se les evalúa, cómo, por qué y se
les da la posibilidad de trabajo
colaborativo a través de las redes cuanto más fructífero será su aprendizaje.
Con respecto al trabajo en grupo, creo que es una muy buena
oportunidad de compartir experiencias, conocimientos, dudas y hasta anécdotas que
hacen que nos encontremos en un espacio de cotidianeidad y donde todos aportamos
y nos nutrimos de los conocimientos de los demás.
Continuará….
No hay horizonte a la vista si de aprender y mejorar la práctica
diaria se trata.
Hasta aquí el balance es positivo, nuevas herramientas por utilizar
y nuevos aportes por implementar en la práctica diaria. Seguramente queda mucho
por aprender y mejorar, por pensar y repensar, pero a medida que vamos
progresando en utilizar nuevas tecnologías y fortalecer tareas como las
evaluaciones, es donde vemos que lo que parece mucho se hace poco, comparado
con la satisfacción de obtener nuevos logros.
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