lunes, 23 de junio de 2014

Comentario de la rubrica



La  rúbrica analizada me pareció muy completa, trata de evaluar las diferentes instancias y aspectos del aprendizaje que se produjeron durante el curso. Según las categorías y subcategorías que se observan, la veo como una rúbrica para evaluar la totalidad de la cursada y no solo el portfolio. Si bien me pareció un poco complicada de entenderla ya que en las distintas celdas (de una misma subcategoría) no se tienen en cuenta los mismos aspectos o criterios a valorar, la veo como una rúbrica que incita en todo momento a la reflexión y la autoevaluación, en este sentido es más que importante la categoría de reflexión acerca del aprendizaje realizado. También en algunos casos me resulto un tanto complejo diferenciar los componentes de las celdas muy bueno y excelente.
Apunta a la evaluación de los conceptos y herramientas nuevas o trabajados  en el curso, desde el punto de vista de “alumnos” como desde nuestra práctica diaria , pensando y reflexionando acerca de lo que hacemos y de lo que queremos hacer y también de lo que otros hacen que puede enriquecer nuestra labor.
Coincido con algunos compañeros en que hubiese sido importante conocer la rúbrica antes de empezar el curso, siguiendo la idea de que la evaluación no se trata simplemente de un acto desconocido o sorpresivo para el alumno.  

jueves, 19 de junio de 2014

Autoevaluación



Todo momento de revisión de nuestras prácticas implica un gran esfuerzo, ya que no es tan sencillo mirar “desde” nosotros mismos, lo que hacemos y como lo hacemos.
En primer lugar creo que mis luces rojas se encendieron cuando empecé el curso y me sentí en principio un poco desorientada, sobre todo porque eran herramientas que nunca había utilizado como alumna ni como profesora. Entonces el ejercicio era doble, para poder confeccionarlo había que entenderlo. Además la mayoría de autores y bibliografía fue nueva, y al no tener tanta experiencia, todo lo que leo, veo o escucho me hace ir pensando y repensando mi accionar. Acarando que es una luz roja motivadora, me obliga a  pensar  para ir aprendiendo y modificando mi tarea. Con respecto a mis criterios de evaluación, releyendo el post veo que siempre aparece el temor a la injusticia, ya sea por defecto o por exceso, aparece cada vez que evaluo, como cuando escribo acerca de la evaluación. Creo que por eso utilizó esta forma de corregir.También me sorprendió ver tantos comentarios que aunque hablaban de diversos modos de evaluación, todos perseguían el mismo objetivo: que los alumnos aprendan y comprendan los contenidos favoreciendo la metacognición.
A medida que avanzaba el curso las luces se fueron tornando de color amarillo, empecé a ver similitudes, nuevas opciones posibles, errores que no había detectado y me fui amigando con el formato del curso y las herramientas utilizadas. Igualmente sigo pensando si en cursos de entre 100 y 120 alumnos es posible ponerlos a funcionar, teniendo en cuenta sobre todo en el poco tiempo y el mucho trabajo que a veces nos agobia.
Ya más avanzado el curso aparecieron las luces verdes, que son muchas por cierto. Por un lado gratamente sorprendida de que tanto el blog que armamos en el comienzo, como los formularios y las rúbricas, están al alcance de todos y son fáciles de utilizar. Me llamo la atención que si bien no armo un rúbrica como tal, las correcciones que realizo tiene esa esencia .
Todo lo aprendido es una buena forma de aportar nuevas opciones al trabajo diario, sin olvidar que estamos evaluando. En ese sentido los textos aportaron muchos hilos de conversación que luego se hicieron muy enriquecedores.
Durante este tiempo seguí reforzando el pensamiento de que si bien podemos diferenciar a la evaluación según el momento en que es llevaba a cabo en diagnóstica,  formativa o sumatoria es un proceso continuo, en el que no sólo evaluamos el alumno y sus productos, sino la forma en que realizan ese proceso, alentando la comprensión de cada nuevo contenido o habilidad adquirida.

Tenemos luz verde para seguir aprendiendo, compartiendo y autoevaluándonos, en pos de mejorar nuestra labor.

miércoles, 11 de junio de 2014

Criterios de Evaluación


Al momento de corregir los exámenes me baso en determinados  criterios, a saber:

Los exámenes son confeccionados por la cátedra y resueltos de manera de establecer un conjunto de criterios,  contenidos mínimos y respuestas deseadas. Un grupo de docentes, al resolverlo en primera instancia determinan si el grado de complejidad y comprensión son los adecuados y buscados o si hay que modificar algún/nos preguntas o ejercicios.
Luego me manejo de manera bastante sistemática:  

Ø En primer lugar resuelvo cada uno de los temas para ir confeccionando una especie de grilla, donde le doy valor a las distintas preguntas. Si bien el puntaje de cada ejercicio ya está predeterminado, me tomo la libertad de focalizar en determinados puntos o contenidos mínimos, que espero sean respondido y en base a su importancia voy dividiendo el total del puntaje de dicho ejercicio.  Busco de esta manera la mayor homogeneidad posible al momento de calificar.

Ø Separo el total de los exámenes por tema y corrijo para cada uno de los temarios los ejercicios que correspondan a la misma unidad, de manera de tener al finalizar la primer vuelta (como llamo a  la corrección de cada pregunta) todos los ejercicios de probabilidad por ejemplo corregidos. De esta manera ya voy obteniendo los resultados parciales de cada ejercicio. En cada ejercicio o ítem hago anotaciones acerca de los errores cometidos  justificando el puntaje obtenido. Si el ítem está totalmente correcto hago un tilde.

Ø Una vez terminadas todas las preguntas, sumo las notas obtenidas y pongo la nota final. En este momento hago una revisión de las notas que quedaron en una especie de transición entre aprobar y no aprobar o promocionar o no promocionar y releo en este caso todo el examen para determinar la nota final.

Ø Una vez cerradas todas las notas y al momento de pasarlas a una planilla para luego ser subidas o pegadas en la cartelera, recién conozco los nombres de los afortunados o no tanto.

Ø Luego de conocidas las notas, los alumnos tienen la opción de una revisión,  en este momento preguntas dudas sobre la corrección y es el momento donde podría reveerse alguna situación particular.

Puede parecerles muy sistemático el método, pero teniendo en cuenta que no hace más de 3 años que corrijo exámenes, me resulta la forma menos sesgada de hacerlo y me parece la forma más fácil de ver para los alumnos, que se les corrigió y por qué. No olvidemos que es una materia matemática donde la gran mayoría del examen se basa en resolución de problemas.

Hablando propiamente de mis expectativas sobre la evaluación, busco que los contenidos sean comprendidos y hago hincapié en la forma que se llegó al resultado más que en el resultado en sí. O sea que a menos que el error sea conceptual muy grave siempre “obtienen algo de puntaje”.
A pesar de tratarse de números, en las preguntas que apuntan a la teoría y/o a la comprensión, busco que demuestren el grado de comprensión acerca de lo que hicieron y que sepan expresarse de la manera correcta tanto gramaticalmente como ortográficamente.







viernes, 6 de junio de 2014

Síntesis



Principio:
Comencé el curso con muchas expectativas y ansiedad por ver cómo me iba a desenvolver con todo esto que es muy nuevo para mí… Creí en un primer momento que era mucho para leer, para hacer, para comentar. Pero después entendí que de eso se tratan las nuevas tecnologías, y como menciona Barbera en su texto, utilice la flexibilidad horaria y espacial a mi favor.

Desarrollo:
Una vez más cómoda, me pregunte ¿por qué no agotar todas las instancias de aprendizaje propuestas por el curso?
Para ello en primer lugar releí la bibliografía y me puse a repensar en mis prácticas evaluativas. Cuanto se aprende cuando  nos detenemos a pensar en una tarea que en principio parece rutinaria y común de cualquier docente, pero…. después de pensar y autoevaluarnos surgen las dudas y ganas de seguir aprendiendo. En este punto entraron en juego los comentarios de los compañeros de curso y el aprendizaje colaborativo y público como menciona Lipsman, por demás enriquecedor.
Hablando de nueva tecnologías puse manos a la obra en el blog, subí comentarios, modifiqué y probé varias aplicaciones que no conocía. Más aún aprendí con el formulario, nunca había confeccionado uno, después de muchas idas y venidas resulto, y descubrí una buena oportunidad de introducción de las nuevas tecnologías en el aula, ya sea para evaluaciones diagnosticas como para la valoración continua de la tarea del alumno durante el cuatrimestre. Acá apareció el interés de mejorar las evaluaciones, punto álgido de nuestra labor. Si tenemos la capacidad de ver que existen muchas formas de actualización podremos trabajar en ofrecer nuevas prácticas evaluativas que sean productivas para el alumno y lo estimulen a pensar y comprender, fomentando una gama de actividades que no se pierdan en un entorno bonito y amigable.
Si los alumnos entienden que se les evalúa, cómo, por qué y se les  da la posibilidad de trabajo colaborativo a través de las redes cuanto más fructífero será su aprendizaje.
Con respecto al trabajo en grupo, creo que es una muy buena oportunidad de compartir experiencias, conocimientos, dudas y hasta anécdotas que hacen que nos encontremos en un espacio de cotidianeidad y donde todos aportamos y nos nutrimos de los conocimientos de los demás.

Continuará….
No hay horizonte a la vista si de aprender y mejorar la práctica diaria se trata.
Hasta aquí el balance es positivo, nuevas herramientas por utilizar y nuevos aportes por implementar en la práctica diaria. Seguramente queda mucho por aprender y mejorar, por pensar y repensar, pero a medida que vamos progresando en utilizar nuevas tecnologías y fortalecer tareas como las evaluaciones, es donde vemos que lo que parece mucho se hace poco, comparado con la satisfacción de obtener nuevos logros.