Les recuerdo que formo parte de
la cátedra de Bioestadística de la carrera de Cs. Veterinarias, o sea matemática
aplicada.
Se toman dos parciales con
opción a un recuperatorio escritos. Dichos exámenes constan de una parte
práctica (cálculos) y una parte teórica donde se realizan las interpretaciones
de dichos cálculos y/o preguntas netamente teóricas del tipo: definir,
ejemplificar, mencionar, etc. acerca de determinados contenidos.
Los cálculos y ejercicios
prácticos son similares a los realizados durante la cursada y con los cuales
ellos practican a partir de una guía de estudio que brinda la cátedra, en una
especie de entrenamiento podría decirse para el momento de la evaluación. Para
los temas más “teóricos” ellos mismos deben recurrir a la bibliografía,
apuntes, etc. Haciendo una fuerte autocritica desde mi punto de vista, las
preguntas teóricas a la que son sometidos los alumnos no apuntan a la
comprensión o razonamiento de los contenidos e hilando bien fino, el
entrenamiento al que me refiero mecaniza en ciertos casos demasiado!
Si bien yo me forme en ámbitos
donde los docentes nos impartían los conocimientos, los alumnos los
procesábamos de alguna manera y después nos evaluaban de manera casi cuantitativa
dicho aprendizaje, creo que es momento de modificar algunas prácticas
evaluativas apuntando a la calidad del aprendizaje y no tanto a la cantidad.
Me interesa y me desvela que los
alumnos logren comprender cada uno de los resultados obtenidos y que puedan
asociarlos o darles el significado que el mismo tiene en relación con su campo
de estudio. Una vez obtenida esta habilidad, no habría ningún inconveniente en
que los alumnos “piensen” también en el momento del examen. Sabemos que en la actualidad
cualquier software puede hacer los
cálculos por ellos mismos, pero ninguno podrá ahorrarles o evitarles el momento
de la comprensión.
Entiendo que al ser una materia
que tiene su base en los números, parezca poco motivante y percibo que uno de
los mayores obstáculos es que los alumnos vean la materia con el mismo
entusiasmo que lo hago yo. Cuesta desterrar el preconcepto de que la matemática
es difícil y no se relaciona con la carrera que estudian.
Si bien soy bastante nueva en lo
que hago, creo que como docentes necesitamos y más aún en el momento de la
evaluación (que es donde queremos ver plasmado nuestro trabajo) autocritica y
ganas de mejorar cada una de las actividades que llevamos adelante con y para
los alumnos.
Pienso hablando de evaluaciones,
que es más fácil probar que los alumnos comprendieron los temas acercándoles
tópicos o casos puntuales que deban resolver y que los lleve a la
interpretación de los números calculado, para así comprender como llegaron a
eso que en definitiva es lo que importa. Es cierto que la mayoría de las veces
se complica trabajar de esta manera, porque hay programas que seguir y tiempo
al que adecuarse, pero también pienso que es momento de pararnos a reflexionar
sobre que queremos que aprendan los alumnos y lo más importante, como lo aprenden
y como llegan a ese conocimiento.